...proseguimos el viaje en la selva.
Ve un monito de avançada edad, sucio y desaliñado que se limpia el pelo con las uñas. Y empieza a llover. Una lluvia fría y fina que va empapando lentamente su cuerpo. Ha llegado la hora de atravesar la selva. Y de liana en liana, con un brillo especial, atraviesa la selva, y mientras lo hace observa que hay monitos, limpios limpios, limpiándose como el viejo monito. Qué ironia! Y llega al final, y ve a un monito pequeño, y de repente... la luz del sol! Aunque se encuentre un vampiro, no le muestra el miedo sino se hace el chulo...
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